
AMICAL
DE MAUTHAUSEN Y OTROS CAMPOS Y DE TODAS LAS VICTIMAS DEL NAZISMO DE
ESPAÑA.
La Amical se fundó el
año 1962, en estrecha colaboración con la Amical de Francia. Los
sucesivos intentos, los años 1963 y 1967, de conseguir la legalización
se vieron frustrados, pero aquella realidad no impidió a la asociación
trabajar intensamente en la clandestinidad. Su principal ocupación fue
la de localizar supervivientes y viudas, mantener vivo el contacto entre
los asociados, celebrando encuentros anuales en la localidad de Riells
del Montseny (Barcelona), organizar sesiones divulgativas en entidades
cívicas, centros parroquiales, iglesias y asesorar sobre el tema de las
indemnizaciones del gobierno alemán.
La legalización llegó
en el año 1978 y a partir de aquel momento se inició una etapa de fuerte
actividad divulgativa y el inicio del reconocimiento institucional de la
Asociación que coincidió con la publicación de la obra de Montserrat
Roig Els catalans als camps nazis. El año 1979 se celebró la
reunió del Comité Internacional de Mauthausen en Barcelona –con la
asistencia de representantes de 18 naciones - y desde la Amical se
impulsó la erección de monumentos en diferentes localidades de Cataluña
y del resto del estado, como forma de homenaje a los hombres y mujeres
que sufrieron la deportación.
La vocación pedagógica
de la Asociación se ha traducido en una intensa labor divulgativa en
centros de enseñanza secundaria, universidades, centros cívicos,
ayuntamientos,... así mismo, las diversas exposiciones propiedad de la
Amical han sido presentadas en numerosas localidades de todo el Estado.
La Amical de Mauthausen
afronta actualmente el repto de la continuidad y, también la renovación
de sus objetivos de mantener viva y actualizada la memoria de los
republicanos deportados antifascistas, en una etapa caracterizada por:
-
La implicación de familiares y
socios con voluntad de participar en las actuaciones protagonizadas
hasta ahora por antiguos deportados.
-
La vinculación con otras asociaciones con
objetivos similares, en la medida que ha compartido muchos puntos
comunes en su historia (antifascismo y divulgación).
-
La voluntad de hacer sentir nuestra voz
ante las instituciones públicas con el objetivo de situar la lucha
antifascista y la deportación en la historia reciente del país.
-
La conexión con asociaciones europeas con
finalidades similares y otras de carácter académico.
-
El
trabajo histórico que enriquece el legado de las memorias personales y
colectivas.
-
La
denuncia de les actuaciones neonazis y la actualización del mensaje del
antifascismo.
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